Cómo la tecnología ha cambiado nuestro cerebro y nuestra forma de pensar

Las principales formas en que la tecnología ha cambiado la forma en que pensamos y pensamos, para bien o para mal.

cómo la tecnología nos ha cambiado La tecnología moderna, que consiste en computadoras rápidas, pantallas LCD cada vez más grandes, teléfonos inteligentes que toman fotos, tabletas que son mejores que las PC tradicionales y la omnipresente Internet, ha cambiado la fisiología humana y la vida de todos. Afecta nuestra memoria, capacidad de atención, ciclos de sueño. La riqueza de la información y la interactividad de las aplicaciones nos ha obligado a cambiar nuestra forma de pensar, sentir las cosas de otra manera e incluso ver otros sueños. En este caso, es la riqueza de información que ofrece Internet y las tecnologías interactivas. Los expertos evalúan estos cambios de manera positiva o negativa según la escuela de pensamiento: algunos elogian el impacto de la tecnología en la capacidad de organizar nuestras vidas y liberar nuestra mente para un pensamiento más profundo; otros temen los efectos nocivos de la tecnología en nuestra atención y memoria.
Dado que cada estudio termina con conclusiones totalmente opuestas, intentaremos aquí, sin basarnos en estudios específicos, considerar algunas de las las principales formas en que la tecnología ha cambiado nuestro cerebro y nuestra forma de pensar, para bien o para mal.

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una) Necesitas compartir y ver lo que otros están compartiendo
Antes de Facebook, cuando una persona regresaba de una fiesta o de un viaje fuera de la ciudad, podía sentarse en el sofá o acostarse sin preocuparse por tener que compartir cosas. Hoy en día muchas personas tienen la urgente necesidad de publicar imágenes y vídeos de una cena, una resaca, una fiesta o un paseo en Facebook u otras redes sociales. Obviamente, luego pasas tu tiempo mirando fotos y mensajes publicados por otros amigos, comparándolos.

2) Espera y confrontación
Permaneciendo siempre en el ámbito de Facebook, una vez que se han publicado las fotos de una velada o de un determinado evento, es inevitable esperar comentarios y “me gusta”. Es igualmente inevitable hacer comparaciones y ver cuántos “me gusta” más se reciben que fotos de otros amigos. No es necesario ser psicólogo para comprender que esta necesidad constante de buscar validación y compararse con los demás es mala para la moral.

3) síndrome de vibración fantasma
Un problema común para muchas personas es pensar que nuestro teléfono está sonando aunque no es así. Estas no son solo llamadas fantasmas, sino principalmente una sensación física de picazón o cualquier otra pequeña vibración que puede ser engañada e interpretada como vibración del teléfono.

4) Dificultades para dormir
Todos los tecnófilos están acostumbrados a utilizar un ordenador portátil, o mejor dicho, una tableta o un smartphone, en la cama antes de acostarse. Numerosos estudios científicos han demostrado que la luz que emiten las pantallas de portátiles, tablets y smartphones interfiere con el sueño y hace pensar al cerebro que todavía es de día. Los ojos son especialmente sensibles a la luz azul que emiten las pantallas y en los casos más graves pueden provocar insomnio.

cinco) Menos capacidad para aprender cosas de memoria.
Aprender de memoria alguna vez se consideró una habilidad para presumir, especialmente en la escuela. Hoy en día es menos importante saber algo de memoria porque solo hay que googlear algo. Internet está instantáneamente al alcance de su mano, por lo que no es necesario conocer la capital de Madagascar o el cumpleaños de un amigo cuando puede encontrar esta información en línea. De la misma manera, las personas ya no realizan cálculos matemáticos de forma manual o mental y ya no pueden moverse por la ciudad sin un navegador GPS.

6) Poca atención y pocas ganas de profundizar
Las redes sociales e Internet han reducido nuestro enfoque. Para aquellos inmersos en los medios digitales, las redes sociales, los periódicos en línea y los blogs, puede ser difícil leer un libro durante mucho tiempo y seguir leyendo solo fragmentos de artículos, solo titulares y negritas. Este fenómeno puede ser un problema para los jóvenes, cuyos cerebros pueden no desarrollar la capacidad de concentración.

7) Habilidades visuales y de toma de decisiones mejoradas
La tecnología, por supuesto, no solo es mala, no solo entretiene y nos hace la vida más fácil, sino que también mejora nuestra vista.
En primer lugar, los videojuegos 3D de las consolas más avanzadas, que simulan aventuras realistas y emocionantes, mantienen a los jugadores despiertos, miran a su alrededor y mejoran su capacidad de toma de decisiones.

ocho) Peor control de impulsos
Al mismo tiempo, es cierto que los videojuegos pueden generar comportamientos más impulsivos y agresivos. Los jugadores obligados a tomar decisiones precipitadas en situaciones violentas pueden generar reacciones más rápidas en la vida real, hostilidad o agresión descontrolada.

nueve) mejor espíritu creativo
No cabe duda de que la tecnología está facilitando el proceso creativo de artistas y emprendedores. Internet no es solo una oportunidad, sino también un medio para mejorar las capacidades cognitivas. Las redes sociales requieren que los usuarios interactúen con texto, imágenes y videos de nuevas maneras, fomentando una cultura de compartir. Por ello, las personas son muy proclives a compartir algo propio y utilizar la creatividad, que hasta hace poco tiempo permanecía latente. Lo cierto es que la creatividad puede desarrollarse muchas veces en la dirección del mal gusto o fuera de lugar.

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